REGINA JOSÉ GALINDO
Regina José Galindo protagoniza acciones duras, a menudo violentas, en las que somete su cuerpo a la abyección. Empleando un lenguaje singularmente poético, y cargado de fuertes connotaciones políticas y de denuncia, sus acciones suelen llamar la atención sobre la realidad social latinoamericana.
Desde que invitada por Harald Szeeman, participó en la 49. Bienal de Venecia, Regina Galindo ha presentado su trabajo en numerosas muestras internacionales. Galardonada con el León de Oro dos ediciones más tarde en la 51. Bienal de Venecia, la artista ha participado asimismo en las bienales de Praga y Tirana, y en importantes instituciones internacionales, como PS1 en Nueva York o le Plateau, Paris. Su obra se encuentra presente igualmente en importantes colecciones tanto publicas como privadas (como Museo Rivoli de Turín o Miami Art Museum y Cisneros Fontanals en Miami)
Piel (2001)
Tras afeitarse y depilarse completamente cabeza y cuerpo, la artista camina por las calles de Venecia. Desprovista de todo vestido, desprotegida y expuesta ante las miradas de los numerosos transeúntes, la artista emplea su pequeño cuerpo y el espacio público como único medio de expresión, llamando la atención sobre su vulnerabilidad.
¿Quién puede borrar las huellas? (2003)
En 2003 la Corte constitucional guatemalteca aprobó la candidatura del antiguo dictador Efraín Ríos Mont – con miles de muertos a sus espaldas- a las elecciones presidenciales. Como respuesta, en ¿Quién puede borrar las huellas?, la artista recorre las calles de la ciudad de Guatemala, desde la corrupta Corte Constitucional al Palacio Presidencial, cargando una palangana llena de sangre humana. Cada pocos pasos se detiene, introduce sus pies en la palangana, y camina dejando sobre el asfalto un rastro de huellas de sangre. Con este sencillo gesto, Galindo protagoniza una bella metáfora sobre la violencia y la falta de memoria política que sufre Guatemala.
Himenoplastia (2004)
La artista se somete a una intervención quirúrgica con el fin de reconstruir su himen y su virginidad. Esta operación, de gran peligrosidad y dudosa legalidad, es no obstante una práctica habitual en numerosos países africanos y latinoamericanos, donde a las mujeres se les exige ser vírgenes para contraer matrimonio o simplemente para ser aceptadas por la sociedad. De igual forma, Regina Galindo, en representación de miles de mujeres anónimas en todo el mundo, somete su cuerpo a un riesgo absurdo y brutal para satisfacer las exigencias extremas que la sociedad llega a imponer a quienes desean formar parte de ella.
Perra (2005)
Sentada en una sencilla silla metálica, Regina se provoca con decisión y firmeza una serie de cortes sobre su pierna. Manteniendo en todo momento la compostura, sin apenas dar muestras de dolor y sin que le tiemble la mano, escribe con un cuchillo cada una de las letras de la palabra PERRA sobre su piel, que lentamente deja salir la sangre. Perra, Puta y otras palabras similares son insultos que a menudo recaen sobre muchas mujeres, e insultos aparecidos sobre los cadáveres de mujeres violadas, asesinadas y de esta ultima forma marcadas por la violencia guatemalteca. Regina marca así para siempre su piel, utiliza una vez más, su cuerpo, como un grito silencioso y doloroso de denuncia.
Limpieza Social (2006)
Frente a un muro, la artista es lavada por un hombre provisto de una manguera a presión, como las empleadas por las fuerzas de seguridad. Como si de una calle sucia se tratara, su cuerpo desnudo recibe con coraje los potentes y gélidos chorros de agua. Regina se tambalea, se arrodilla, sin llegar a caer, resistiendo esta suerte de humillante bautismo. Queda así limpia, pura, aceptable para un mundo que a menudo elimina, no sólo con agua a presión, la suciedad y las impurezas.

Regina José Galindo. ¿Quién puede borrar las huellas? 2003

Regina José Galindo. Perra. 2005

Regina José Galindo. Limpieza Social 2006
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